Un antes y un después: 10 discos que dejaron huella.

Con la reciente reedición del “Hecho es simple” de 7 Notas 7 Colores y la próxima visita a España de Atari Teenage Riot, se me ha despertado la vena nostálgica y me he puesto a pensar en aquellos discos que, por una cosa u otra, han marcado un antes y un después en mis derroteros o en mis gustos musicales. Diez discos son pocos, al menos otros tantos serían necesarios pero estos son los primeros que se me han venido a la cabeza, por lo tanto, supongo que serán los mas influyentes.

Los he colocado por orden de descubrimiento (la mayoría entre 1996 y 2000), lo cual no significa el mismo orden de lanzamiento (evidente en algunos casos). Y el por qué de su importancia a continuación de cada título.

1.- Bob Marley – “Kaya”

La mayoría de los de mi generación conocieron al jamaicano a través de la parafernalia fumeta de mercadillo y del disco “Legend”. En mi caso, las continuas visitas a la sección de música del Alcampo de Ferrol consiguieron que me conociese la posición de cada disco casi al dedillo. Y entre tanto disco había unas cuantas casettes de un tal Bob Marley. Recuerdo haberle preguntado a mi padre si sabía quien era. El hombre poco más sabía que era negro y que “fumaba”. Una cierta atracción hizo que me decantase por comprar esta cintica por unas 900 pesetas creo recordar.

Tiempo después descubrí que era una colección de canciones dedicada en exclusiva a la hierba sagrada y que fué el disco más vendido en vida del autor (o eso leí en alguna parte) a pesar de ser tachado de ser un trabajo “fácil”. Por mi parte, este disco me sacó momentaneamente de aquel eurodance de recopilatorios terminados en “Mix” o en “Total” (a los cuales y a pesar de todo, debo mucho) y me descubrió el mundo del reggae, el cual seguiría mas adelante en su vertiente mas dub e incluso dancehall. Este disco todavía suena en mi radiocassette del baño en algunas duchas.

2.- V.A. – Thunderdome 96

Septiembre de 1996. Comienza la etapa de instituto y todo influye. De forma similar al disco anterior, empezaron a aparecer en una estantería una buena cantidad de discos de la discográfica ID&T y distribuidos por Arcade. Me sonaba además haber visto algún anuncio en la televisión de alguno de estos discos. Entre ellos uno que ponía “Live” y con mucho laser en portada. “Pa’ la saca”. He de admitir que en un principio me provocó cierto malestar. Demasiado Hardcore y nunca mejor dicho. Duró poco esa sensación.

Con el tiempo se convirtió sin duda en mi disco favorito del género y uno de esos que siempre han ido conmigo mudanza tras mudanza. Hablar del correcto envejecimiento de un disco de este tipo parece un poco fuera de lugar, pero sí, ha envejecido muy bien. Al igual que me sucede con el techno (y de ello hablaré más adelante), creo que en general esta rama de la música de baile no ha superado el paso del tiempo con dignidad. Quizás porque la fórmula no da más de sí. De todos modos, este disco me acercó a ramas mas duras de la electrónica aunque por el momento fuese por la cara más popular de la montaña.

3.- 7 Notas 7 Colores – “Hecho es simple”

Verte obligado a hacer amigos nuevos durante la adolescencia es lo que tiene. Y por una cosa u otra me arrimé a algún que otro amante del incipiente rap patrio. Y entre cintas cutres con grabaciones varias, me hacen llegar este hito generacional que llegaba desde Barcelona. Si bien otros grupos como CPV, VKR o algunas maquetas me sonaban a malas imitaciones (en algunos casos muy malas) del rap americano, este disco era otra cosa.

Sinceramente, me cuesta verlo a veces como un disco de rap. Sus bases son bastante marcianas si obviamos el tempo típico del Hip Hop. De hecho bajo mi punto de vista, es un disco bastante experimental para lo que había en la época y para lo que vino después. No imita y a su vez es inimitable. Volviendo al envejecimiento, creo que es el unico que sigue sonando fresco de esa primera hornada de lanzamientos. He visto por ahí que por desgracia sus apariciones en directo estan lejos de estar a la altura. Una pena.

4.- Atari Teenage Riot – “The future of war”

Mi primer encuentro con ATR y con DHR fué a traves de un sampler que regalaban con la revista Rock de Lux. En un primer momento me sonaba todo una versión bastante punk y malrollista de quellos discos de hardcore-gabber holandés. Todo fué ir tirando del hilo y un reportaje en la prima hermana de la Rock (Dance de Lux) me hizo entender de que iba la historia y aunque actualmente creo que han perdido un poco de aquella mala ostia, eso hace que sus primeros discos cobren mayor relevancia.

“The future of war” esta lleno de “hits” de principio a fin, todos con una gran intensidad sonora. De siempre mi favorito ha sido “Destroy 2000 years of culture” uno de los mas tranquilos y mas cercano al breakbeat. Los discos posteriores me han parecido interesantes pero no al nivel de este y si ampliamos la comparativa a los discos en solitario de los miembros de ATR, directamente, no hay color. A ver que sucede en octubre…

5.- Violadores del verso – “Genios”

Volvemos al rap. Si 7N7C dieron el pistoletazo de salida, Violadores del verso decidieron dejar claro que se podían hacer las cosas muy bien. Hay quien dice que su posterior disco “Vicios y Virtudes” es el mejor de su carrera, pero yo prefiero quedarme con Genios, un disco de aquello llamado rap de competición que en su momento no tuvo competidor alguno. En uno de los temas se puede escuchar el lema “¿Y qué mensaje es el que os trae mi obra? Pues que si la rima es buena el mensaje me sobra”. Toda una declaración de intenciones. Inolvidable tambien aquel “Me llamo Jeru, soy un moreno malo” que Jeru The Damaja suelta sin complejos en “Solo quedar consuelo”.

Siempre me ha gustado la combinación de hip hop, jazz y funk que Doble V (así se hicieron llamar posteriormente) profesaban al principio. Creo que ese es el punto que más me ha interesado de este trabajo ya que comparado con otros discos de la época, se marcaba una combinación muy elegante de elementos otras músicas menos populares sin perder el carácter propio de un disco de hip hop. Otra cosa importante es que a pesar de hablar de temas de barrio, sonaban creibles y no parecían estar contando una película made in USA.

6.- V.A. – Moving Shadow  98.1

A lo largo de mi vida he comprado muchos discos por intuición sin haber escuchado absolutamente nada de los mismos previamente. Este es uno de ellos y recuerdo haberlo comprado en el catálogo de las (¿ya extintas?) Tiendas Tipo. Todo un golpe de suerte ya que, a pesar de haber escuchado algunas cosas de drum’n’bass previamente, no me había llamado demasiado la atención dicho género. Y gran parte de la culpa la tiene el corte número 6, que considero uno de los mas grandes tracks jamás creados (y remezclados) en estos terrenos:

Para ser un CD Mix, es un disco corto (creo recordar que no llega a los 40 minutos) lo cual invita a ponerlo una y otra vez dejándote con un buen sabor de boca y con ganas de más. Moving Shadow se convirtió para mí en sello de referencia en cuanto a Jungle, D’nB y aquello de los ritmos rotos a pesar de que nunca alcanzó la fama de otros labels como Metalheadz u Hospital (o eso creo) y aunque estoy muy desconectado de todo este movimiento y creo no publican nada desde el año 2005.

7.- V.A. – Oscar Mulero: About discipline and education

Vaya por delante que creo firmemente que hay muchas compilaciones de techno mejores que esta y con selecciones más amplias (el tracklist se limita a temas Jeff Mills, Surgeon y algunos más) pero para mí, que coleccionaba decenas de cintas de sesiones de lo mas variopintas, esta en concreto fué como una luz, un hito en el camino. Exístian ya varias sagas de CD Mix en sellos internacionales y con artistas internacionales pero poca cosa se encontraba a nivel nacional. Este disco inauguró la serie “Mixto” de la discográfica So Dens y con gran acierto.

Creo que es una buena panorámica general de aquella conexión estrecha que existía entre Detroit, Berlin y Birmingham allá por finales de los 90 y que creo que dió los momentos más gloriosos al mundo del techno justo antes de la brutal interrupción del minimal al que tantos de los artistas de esta época se terminaron pasando. Afortunadamente, Mulero ha resistido a esta estampida aunque musicalmente creo que ha envejecido de forma regular. De todos modos soy demasiado nostálgico de esta época como para ser objetivo.

8.- Esplendor Geométrico – “Live in Utrech”

Los boletines de Rotor han sido una gran fuente de conocimiento para mí en su momento y, evidentemente, Esplendor Geométrico estaban presentes en todos y cada uno de ellos. Los que me conocen saben que no comulgo demasiado con el camino que el grupo ha emprendido desde hace unos cuantos años pero eso no desmerece la importancia de sus primeros trabajos. Anteriormente a este “Live In Utrech” ya había adquirido algunas de sus primeras grabaciones pero es en este directo donde creo que se condensa gran parte de la energía y la originalidad inicial del grupo.

Si tuviera que recomendar un disco de “iniciación” a Esplendor, sin duda sería este al margen de mi predilección por él. Posiblemente sea más asequible que sus primeros trabajos, menos áspero si queremos decirlo así pero todavía sabe a experimentación y a ruptura.

9.- V.A.- Reconstruct The Caos #2

Llega el cartero a casa. Pones este recopilatorio del cual solo conoces a uno de los participantes (Aube). Pasas al corte número 3 pero dejas el volumen al nivel al que sueles escuchar tus sesiones de techno. Casi matas a tu abuela de un susto pero tu te vas al instituto con la sensación de que algo ha cambiado en tu percepción de la música. Puede parecer exagerado, pero esto sucedió así. Ya habia escuchado cosas de Whitehouse, Merzbow o Fetish Park antes de llegar a este disco, pero consideraba que eran excentricidades que poca gente podía tratar de imitar.

(Este track no pertenece al recopilatorio, pero da igual…)

Realmente no entendía demasiado que estaba pasando. No sabía como se podía generar esa “musicalidad”, pero tenía claro que quería conocer más de todo aquello. Eran los tiempos de las primeras conexiones a internet asequibles pero la información sobre Whorebutcher, Slogun o Âmes Sanglantes brillaba bastante por su ausencia lo que lo hacía todavía más interesante. No pude compartir mi descubrimiento con demasiadas personas en su momento, pero en gran parte, casi cualquier cosa musical, sonora o artística en general que realice en la actualidad, tiene su semilla en el descubrimiento de este disco.

10.- Eliane Radigue – “Transamorem – Transmortem”

Eliane Radigue es el descubrimiento más tardío (hace apenas 4 o 5 años) pero posiblemente la influencia más directa de mis trabajos musicales en solitario (junto al movimiento onkyo japonés). Si hago un repaso general a mis gustos musicales, siempre he tendido a ser atraído por la repetición, por lo estático y por lo meditativo. Y si de meditación hablamos no se me ocurre nada mejor que Transamorem – Transmorten. En algún lugar he leido algún comentario que ponía este tema como ejemplo sonoro de alguna parte de la psicología Gestalt. Ahí es nada.

Este disco te trasforma, no sólo anímicamente como lo suele hacer la música en general si no también físicamente. Algo cambia en tu cuerpo y en tu mente y esto es un hecho. Por otro lado, esto es una muestra de cómo no caer en lo evidente a la hora de trabajar en el mundo del drone. De hecho, siento que al utilizar esta palabra estoy faltando un poco al respeto a su autoria y a su obra. Sin duda un mapa en el que orientarse que esperemos no acabe siendo demasiado manoseado. Si no lo está ya.